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CYCRONGS

LA SAGA DE ZERO

Published by Gustavo Arrascue

Copyright 2017 Gustavo Arrascue

Smashwords Edition

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Autor – Editor:

Gustavo Adolfo Arrascue Quevedo

Calle Cesar Vallejo Nº105

La Molina - Lima


First Digital Edition, Agosto 2017



ISBN Nº 978-612-00-2842-1



Smashwords Edition Licence Notes

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CONTENIDO DE LA OBRA

ACERCA DEL AUTOR

PROLOGO

INTRODUCCION: INICIO Y FIN

CAPITULO I: LOS CINCO ¿ELEGIDOS?

CAPITULO II: EL DOLOR DE LA GUERRA Y LA PÉRDIDA

CAPITULO III: EL COMPLEMENTO DE LA VERDAD

CAPITULO IV: LOS CUATRO BUSCAN SU IGUAL

CAPITULO V: JURDARAI

CAPITULO VI: NADA SERA FÁCIL

CAPITULO VII: CONOCIMIENTOS Y ESFUERZO

CAPITULO VIII: PROBLEMAS

CAPITULO IX: NUEVAS VIDAS

CAPITULO X: EL MUNDO EMPIEZA A CAMBIAR

CAPITULO XI: DOMÍNALO

CAPITULO XII: LOS CABALLEROS Y LA GRAN DAMA

CAPITULO XIII: UNA ENTRE TODOS

CAPITULO XIV: HORA DE DECISIONES

CAPITULO XV: LA ETAPA FINAL, FASE I

CAPITULO XVI: LA ETAPA FINAL, FASE II

CAPITULO XVII: ¡YA ES HORA!

CAPITULO XVIII: EL REGRESO

CAPITULO XIX: MILAGRO

CAPITULO XX: ¡SERAS LO QUE ESPEREMOS QUE SEAS!

CAPITULO XXI: PRIMER CONTACTO

CAPITULO XXII: LA BATALLA INICIA

CAPITULO XXIII: HISTORIA Y BÚSQUEDA

CAPITULO XXIV: UNA EXPLICACION A MEDIDA

CAPITULO XXV: COMBATES EN MEDIO ORIENTE

CAPITULO XXVI: EL SECRETO DE ASSAN

CAPITULO XXVII: TRES, DOS, UNO…

CAPITULO XXVIII: ESTELAS DE PLASMA

CAPITULO XXIX: LA TRAGEDIA

CAPITULO XXX: EL FINAL DE UNA ERA

CAPITULO XXXI: SEIS Y ZERO

CAPITULO XXXII: EL SOLDADO ZERO

CAPITULO XXXIII: EL MAL ES REVELADO

CAPITULO XXXIV: EL FIN DE LA GUERRA

EPILOGO




Dedicado a esas personas que saben que estarán en mi corazón; siempre

Y en especial a ti, que lo disfrutaste desde la primera hoja.



PROLOGO

A ti, querido lector. Cycrongs, la Saga de Zero, no es una obra para ser leída sin usar su imaginación. Cada capítulo de este libro te permitirá llegar a múltiples destinos, y tu propia creatividad te agilizará la lectura. Recuérdalo y aplícalo.

Son treinta y cuatro capítulos, con una introducción y epílogo de plus, que resumirán los primeros momentos de cinco humanos que han evolucionado a lo que se espera de nosotros aún en miles de años. Paso a paso te guiaré en la aventura de entender energías y las capacidades físicas de cada personaje de importancia en la obra.

Recuerda, es tu universo ampliado. Un universo donde los combates cuerpo a cuerpo son potenciados por la misma energía que uno reconoce en nuestro día a día o que sabemos que existen allá, en los confines del universo. No existe magia. No existe libre albedrío. Es tu mundo y tus reglas, pero estas ahora toman un nuevo punto de vista.

Mi obra inició ya hace cinco años atrás. Por azares del destino muchos términos, referencias y adjetivos se vinieron usando después pero solo son coincidencias. Es en base a eso que dejo en claro que mi libro no representa ninguna religión ni tampoco estigmatiza a alguna. Lo que si verás es la forma como esta es usada para fines para los cuales nunca fueron creados.

No te daré un resumen de lo que trata el libro. Solo diré que cada paso que dan los elegidos, esos cinco muchachos que ya te mencione, están encadenados hacia sucesos futuros muy importantes. En sus manos, y energías, está el poder para salvar no solo nuestra amada Tierra; sino salvar la vida.

Disfrútalo. A partir de aquí te unirás a los Cycrongs. La batalla… recién comienza.



INTRODUCCION: INICIO Y FIN

En algún lugar del planeta Tierra.

14 de Enero del 2016

En el medio de un denso bosque, una atípica colina se elevaba desafiando la concepción humana de una arboleda. En el borde de dicha colina, un hombre se erguía a solo un paso de una caída mortal pero a él parecía no importarle ese peligro. Mantenía su rostro dirigido hacia la luna, la cual mostraba un magnífico resplandor por ser una noche libre de nubes. El misterioso individuo se encontraba de brazos cruzados y vestía una túnica marrón que lo cubría de pies a cabeza, dejando visible solo sus manos y la parte inferior de su nariz hasta el fin de su cuello. La forma de los labios y de la parte visible de la cara, que recibía los rayos de la luna, ampliaba el halo de misterio que envolvía al enigmático hombre.

Súbitamente, la voz de una mujer se escucha cerca a la persona:

  • Es hora de que escuches algunas grabaciones. Esto te ayudará a entender un poco contra quién te enfrentarás

  • ¿Grabaciones?—el hombre de la túnica respondió a la misteriosa, y desconocida, voz de mujer.

  • Son registros fílmicos que datan desde mi inicio

  • ¿Por qué no me lo mostraste antes, Vary?—le respondió la voz del hombre a la desconocida presencia femenina

  • No era el momento aún de que lo vieras. Solo con la experiencia que has adquirido hasta hoy entenderás más lo que estás por ver. Procederé.

Una extraña pantalla “traslúcida” apareció a medio metro del rostro de la persona misteriosa, y un reproductor de vídeo se visualizaba en esa pantalla.

  • Inmediatamente después de mi activación empecé a realizar registros únicamente en audio y vídeo. Otras funciones no fueron habilitadas hasta pasado dos meses de tu tiempo terrestre.

  • Pues dale al vídeo, tengo interés en saber que has tenido guardando con recelo.

  • Iniciando… Grabación primigenia, Año 15,565 en el planeta QUERTIAG… Año 1,120AC en la Tierra…

La grabación empezó con la vista de un pasillo rectangular totalmente blanco. La filmación mostraba un avance por dicho pasillo dejando atrás diferentes señales verdes con extraños símbolos que aparecían en las paredes únicamente cuando pasaban cerca de ellas. Al llegar al final de dicho corredor, una pared les cerró el paso. Otra señal con símbolos extraños se iluminó a un costado de la misma pared; pudiendo visualizar la forma de los símbolos que eran una mezcla de óvalos, líneas curvas y rectas.

Repentinamente una parte de la pared blanca se deslizó y desapareció en el interior del resto de la pared, permitiendo ver una gran sala en el otro lado. Antes de que la cámara siguiera avanzando, un extraño dialecto se apreció en la grabación (1):

  • Ya no uses ningún tipo de kinesis (2) para comunicarnos. Debemos evitar que nos descubra o habremos fallado antes de empezar.

  • Lo siento pero no he usado mi voz en mucho tiempo.

  • Movámonos. Tenemos que llegar al edificio de la Élite.

La grabación prosiguió con el movimiento de la cámara hacia la sala aledaña. El ambiente era de dimensiones apoteósicas en comparación al pasillo que quedó atrás. El diámetro de la sala era superior al de una cancha de fútbol y presentaba poca infraestructura de muebles y acabados, por no decir simplemente que era nulo. La grabación mostraba las mismas señales de los pasillos adheridas a determinados puntos de la sala.

Cuando la grabación mostro un mediano avance al interior de la cúpula se produjo algún tipo de agitación externa por varios segundos, que desestabilizó las imágenes hasta que la cámara quedo apuntando al techo de la sala y permitió obtener otra vista del edificio actual. Una cúpula, tan alta como un edificio terrestre de veinte pisos, completaba la magnificencia de la infraestructura. La cúpula se dividía en 10 balcones circulares, que confirmaban la existencia de pisos superiores a donde estaba la cámara. Cada balcón cubría solo la cuarta parte de la circunferencia de la cúpula y tenían el mismo tipo de sencillez blanca en su acabado.

Nuevamente la cámara retomó su grabación horizontal y avanzó hasta casi llegar al otro extremo de la cúpula de donde entraron. Ahí una nueva agitación produjo otro cambio de ángulo de dicha cámara, pero en ésta oportunidad permitió distinguir muy rápidamente la cintura de un ser de piel rosácea.

  • ¿Eso fue…?

  • Creo que es la muerte.

  • ¿Eso es lo que se siente al morir?

  • Estamos tan poco acostumbrados a sentir el fin de una vida que se sintió como si hubiera sucedido a nuestras espaldas.

  • ¡Horrible sensación! Una vida no debe acabar así.

  • Debemos continuar. Los lamentos serán para después… “Abrir”

La cámara volvió a moverse en dirección a uno de los símbolos verdes con caracteres extraños, donde nuevamente parte de la pared desapareció dando acceso al exterior del edificio. La visión de orden, simpleza, silencio y tranquilidad del interior de la cúpula cambió brutalmente al aparecer un apocalíptico panorama de una inmensa ciudad.

Llamas de tonalidad azul, edificios con forma de cúpulas cayendo o ya desmoronados, explosiones en todas partes con su correspondiente ruido ensordecedor, calles vacías de vida pero cubiertas de desmontes y destrucción. El punto donde la cámara estaba filmando era alto comparado con la mayoría de edificaciones de la ciudad, pero era imposible visualizar el tamaño de la misma debido a una gran pared de humo que se levantaba a la distancia. Lo que si era posible determinar era que la ciudad estaba sufriendo algún tipo de ataque que la estaba aniquilando.

  • En poco tiempo ha despedazado la capital.

  • Sus ataques son fulminantes. La cantidad de poder que tiene el ente es muy superior a lo que podemos controlar.

  • No perdamos tiempo. Vamos al edificio de guerra a entregarles nuestra última esperanza a los seleccionados

Ni bien terminó de hablar, una esfera lumínica de un color naranja muy oscuro apareció a gran distancia y detrás de la densa cortina de humo. La velocidad de dicha orbe fue tan alta que impactó contra una de las cúpulas, ubicadas a mediana distancia de donde se realizaba la grabación, en cuestión de segundos a pesar de la increíble distancia desde donde se hizo visible. El impacto fue lateral y penetró el edificio, tirándolo abajo entre polvo y fuego resultantes de una inicial explosión.

Nuevamente la cámara giró de forma brusca y apuntó a otra dirección con una ligera inclinación al extraño cielo verduzco que cubría la ciudad. Esta vez se pudo percibir varias estelas luminosas viajando a gran velocidad en dirección hacia donde la luz apareció y destruyó el edificio.

  • ¡Soldados!

  • Es un escuadrón. Van a enfrentar al Ente

Mientras la cámara seguía el rápido viaje de los llamados soldados, captó un raudo impacto de luz al soldado que iba adelante del grupo. Al choque le siguió una visible onda expansiva que llegó hasta donde se encontraba la filmadora.

  • ¡Oh no!

  • No le dio tiempo a esquivarlo—se escuchó de la otra voz

  • Vino a gran velocidad, pero no puedo determinar qué tipo de bioenergía era.

  • El Ente usa algún tipo de bioenergía que desconocemos; algo que él ha desarrollado. Sea el tipo de energía que sea, lo ha transformado en un ser casi omnipotente.

Lo siguiente que apareció en imágenes fue una masacre. Los soldados seguían desconcertados ante el sorpresivo ataque cuando una inmensa esfera de color naranja, muy superior en tamaño a la inicialmente vista, se acercó hacia los soldados. La gran velocidad de la bola no les dio tiempo de reacción y fueron impactados. La esfera explotó entre todos ellos y mando a volar sus cuerpos, y partes de ellos, por diversas zonas de la ciudad.

  • Han muerto… todos.

  • No eran soldados de élite, pero eran muy fuertes. ¿Qué clase de ataque fue ese?

  • El Ente no les ha dado tiempo de defenderse. Movámonos antes que nos detecte.

  • ¡Un momento! Debemos ir corriendo, no levitando. Si levitamos nos detectará más fácilmente por nuestra bioenergía, como a los soldados.

  • ¡Corramos entonces!

Nuevamente empezó a moverse la cámara. Grabó el descenso por unas escaleras hacia un puente de gran longitud, que unía el edificio donde se encontraban hasta otro edificio gemelo. Por el camino de las escaleras, un vidrio permitió reflejar finalmente el dispositivo de filmación.

El dispositivo era ovalado y de medianas dimensiones, con ligeras protuberancias rectangulares en su perímetro cerca del centro. Las protuberancias tenían un emblema con el mismo extraño idioma de los carteles. El símbolo era de forma ovalada, con un rombo de líneas curvas inscrito dentro del óvalo y en todo el centro había un extraño círculo similar a una piedra lujosa de cientos de caras. Una “V” de líneas curvas estaba inscrita sobre el símbolo como adorno final.

Adicionalmente se pudo contemplar unas manos rosáceas que sostenían ligeramente la caja, así como una cintura los cuales aclaraban el porqué del movimiento de la cámara. No se podía percibir la forma de la mano pero si la robustez del antebrazo, el cual era de dimensiones mayores a la de un humano. La cintura era ancha y estaba cubierta por una ropa semitransparente de color blanco, permitiendo visualizar el rosáceo de la piel del ser que llevaba la caja.

El paso por el puente también permitió expandir la visualización del daño de la ciudad, mostrando la parte trasera del edificio cuando la cámara giró por la luz y posterior sonido de una explosión. A una distancia significativa del edificio, otra gran explosión arrasó ahora no solo con un inmenso edificio sino con varios de ellos y sus cuadras aledañas. La forma de la explosión fue la de una semiesfera naranja que duró varios segundos mientras se expandía, siguiéndole una posterior simulación del humo y muerte del desgraciadamente popular hongo atómico nuclear.

  • ¡No pierdas tiempo!—la voz del acompañante del ser que cargaba la cámara le recriminó el que se detuviera

La cámara retomó el ángulo de grabación inicial y siguió avanzando por el puente hasta atravesarlo, pasar de largo de la cúpula gemela y acabar en una plaza posterior. La misma era de forma hexagonal, dando cada cara del hexágono con una calle. En medio del hexágono solo quedaban los restos de lo que pudo ser un inmenso obelisco, venido abajo por los daños que sufría la ciudad.

Los seres que cargaban la caja siguieron su recorrido por la derecha, hacia una de las calles que empezaban en la plaza. Al girar la esquina, una nueva gran avenida los amedrentaba con su panorama de destrucción. Absolutamente toda la avenida fue barrida por algún extraño tipo de ataque, dejando la calle con aspecto montañés y con sus edificios aledaños en ruinas.

  • ¿Ha destruido toda la arteria? No llego a observar el final de la calle y hasta donde miro solo veo destrucción

  • No perdamos tiempo, tomemos la otra calle que esta nos retrasará.

Siguieron su camino a la siguiente calle, aledaña a la avenida arrasada. Esta no presentaba el desastre de la calle anterior pero si los mismos estragos que el resto de la ciudad: incendios, destrucción, polvo y dolor. Los seres continuaron corriendo por la nueva calle mientras conversaban:

  • Esta calle nos ayudará

  • No recuerdo si alguna vez vi estas calles vacías.

  • Afortunadamente todos los que no son parte de la defensa han huido a refugios. Aunque las zonas más cercanas a la catástrofe quizás no tuvieron la posibilidad de escapar.

  • ¡Qué desgracia! Nuestra raza obligada a volver a la oscuridad como en nuestros inicios.

  • Acelera el paso. Después podrás quejarte todo lo que puedas

La cámara continúo grabando mientras continuaban su avance por las calles de la ciudad. Dejaron la calle principal por donde entraron e ingresaron a una calle perpendicular, esquivando los restos de un edificio. En ese momento las explosiones aumentaron por toda la metrópoli, generando ensordecedores ruidos y ondas expansivas que movían estructuras y derribaban arquitectura frágil.

Fue en ese nuevo tumulto que la cámara se ubicó en ángulo tal que filmó una escena típica de un bombardeo en la segunda guerra mundial. Las luces naranjas iluminaban los cielos y los restos de las construcciones volaban por toda la ciudad. A la distancia fue visible la caída de decenas de edificaciones al impacto de los orbes de misteriosa energía. Fue justo en ese momento que uno de los seres habló:

  • ¡CUIDADO!

Una intensa luz pasó a pocos metros delante de la cámara y los seres que la cargaban. La luz salió desde un edificio a la mano derecha de la grabación, atravesando la calle y atropellando el edificio al otro lado de la calle. La luz avanzó muy rápidamente, destrozando la arteria en mención junto con varias construcciones que se cruzaron en su camino. Un fuerte sonido y una onda expansiva, que hizo trastabillar a los que cargaban la cámara, fue la señal del final del viaje de la extraña luz.

  • ¡Cerca!

  • ¿Cerca? Yo lo catalogaría como más que cerca

  • ¿Cómo lo obtuvo? ¿Cómo llegó a tener tanto poder?

  • No deseo perder el tiempo en pensar sobre eso. Agradezcamos que nos abrió un camino más directo hacia la ubicación de la Élite.

  • Como desearía volar en este momento

  • Falta poco, no te quejes

La cámara, que había variado su ángulo de grabación por la onda expansiva, regresó a su toma normal y avanzó. Entró por la apertura dejada por el impacto de luz y mostró una devastación mayor a la que vieron en la avenida que iban a tomar al inicio. El impacto y daño fue tal que el piso estaba cóncavo y con casi nulos escombros, lo cual fue aprovechado por ellos para acelerar el paso.

A mitad de camino se detuvieron de golpe y la cámara apuntó hacia un costado de la ruta que seguían. Solo quedaba la parte trasera de un patio de lo que anteriormente fue una casa o edificio. El patio tenía un balcón que apuntaba hacia un acantilado de la ciudad, que ampliaba la visión de la catástrofe de ésta última. Fuego, explosiones, edificios y construcciones colapsadas, unidades que asemejaban transportes estaban destrozadas… y cuerpos, muchos cuerpos esparcidos por doquier.

Uno de los cuerpos yacía colgado de una viga en forma de “Z” cerca al acantilado. Alguna explosión mando su cuerpo hasta dicha viga, haciéndolo que se incruste a la altura del pecho. El cadáver del ser estaba mutilado desde la cintura, con el cuerpo restante totalmente quemado y el rostro mirando a la cámara. Su cara era ovalada, sin orejas ni pelo, y presentaba dos huecos donde debían estar los globos oculares; pero era la parte inferior de la cara lo más desagradable de la escena debido a que estaba destrozada y a la intemperie lo que parecían sus huesos. Una muerte horrible.

Había otra aglomeración de cuerpos que yacían esparcidos cerca a los restos de lo que fue una entrada subterránea; y alrededor de ellos otros, aún vivos, intentaban pasar por la puerta. Los cuerpos rosados se amontonaban como enjambre de abejas en panal, intentando no solo ingresar sino esquivar el fuego que se acercaba a ellos. De brazos y piernas largas, la mayoría presentaban tallas similares y contextura gruesa, salvo muy pocos de contextura demasiado delgada para el resto del tumulto. La distancia no permitía observar más facciones pero sí el mismo tipo de vestir blanco casi transparente en todos.

  • ¿Qué están haciendo? ¿Por qué están elevando su bioenergía?—la cámara se agitaba— ¡Los van a matar!

  • No te comuniques con ellos. A esta distancia tendrás que usar tu bioenergía y el ente nos detectará.

  • ¿Por qué lo hacen? ¿Acaso no están conscientes de la alerta enviada?

  • Movámonos. Tenemos que entregar la última opción de lucha a la Elite.

  • ¿Y nuestros hermanos? ¿Los vas a dejar a su suerte?

  • El miedo a morir los hace actuar así. No hay nada ya que podamos hacer por ellos.

Los dos seres retomaron su camino inicial, dejando atrás la visión dantesca de la muerte. Cuando avanzaron unos metros, una luz naranja deslumbró a la cámara e hizo girar a los seres hacia la ubicación donde estaba la entrada subterránea. Ya un edificio cubría la vista del acantilado pero la explosión, y su respectiva onda expansiva, lo destrozó y expulsó a los dos seres hacia el otro lado de la calle. La cámara cayó al piso apuntando al cielo, donde se combinaba el humo con el verde de la atmósfera.

  • Levantémonos, no nos queda mucho tiempo.

  • Nuestros hermanos… fueron aniquilados

  • ¡Vamos, deja de quejarte y corre!

La carrera fue retomada por un par de minutos más a través de varias calles, hasta que llegaron a otra cúpula de similares dimensiones al domo donde iniciaron el viaje.

  • Finalmente llegamos, ya no doy más.

  • Un último esfuerzo. Los soldados de Élite necesitan esto para tener una oportunidad de vencer al ente. Entre…

Una fuerte explosión no le dejó terminar la frase. Frente a ellos el techo de la gran cúpula explotó, generando una gran lluvia de escombros. A la explosión le siguió una emanación de luz naranja desde el interior, seguida de luces del mismo color que se abrían paso por las paredes de la estructura en todo su perímetro. La dramática visión fue concluida con otra gran explosión que terminó de destruir el edificio y sacar disparados a los dos alienígenas hacia el exterior con todo y cámara.

El dispositivo voló varios metros y terminó cayendo con el lente fijo hacia los otros dos seres, que cayeron a pocos metros de la filmadora. Uno de los seres impactó sobre una pared y cayó al piso mientras el segundo cayó a la par con varios escombros, quedando cubierto su cuerpo por estos últimos. Unos segundos de no tan silenciosa espera fue concluida por una voz. A pesar de la distancia de la cámara, se pudo escuchar el llamado de uno de los seres:

  • ¡Hikorfag! ¿Estás bien?—un gemido de dolor fue lo único que recibió como respuesta, perdiéndose posteriormente con el ruido de las explosiones— ¿Hikorfag?

La posición de la cámara permitió ver al ser caminar hacia los escombros y contemplar su físico desde la espalda. Era de contextura gruesa y piel rosada como los observados en el acantilado, con ropa blanca también traslúcida y unos adornos ovalados en los hombros.

Sus brazos eran más largos que lo de un humano y sobresalían unas pequeñas puntas a la altura de los codos, que junto con sus ocho dedos en cada mano daban una apariencia de una soga deshilachada en un extremo. Sus dos extremidades inferiores hacían de piernas pero por el ángulo de la grabación no podía percibirse la forma total de ellas.

Cuando llegó a los escombros, usó sus brazos para mover los restos de una gran pared. Tuvo que esforzarse un poco pero finalmente pudo voltear toda una pared del equivalente a diez veces el tamaño de su cuerpo. El retiro del tabique permitió distinguir únicamente la mano del otro ser y un mayor detalle de los ochos dedos con cuatro falanges cada uno, dada la forma como se doblaban estos últimos.

El ser se arrodilló frente a su amigo caído:

  • ¡Resiste Hikorfag!

  • Amigo, hay algo que tengo que confesarte.

  • No hables. Guarda energía que tienes que aún te necesito conmigo para continuar la búsqueda.

  • Eso ya no será necesario. Ya casi hemos cumplido nuestra misión

  • ¿De qué hablas?

  • Yo nunca pasé por un entrenamiento de bioenergía y cuerpo al nivel que tú pasaste, por lo que es lógico que me adelante en pasar a la oscuridad. Yo fui… - un fuerte dolor lo hizo callar, para luego proseguir—entrenado en tecnología militar así que necesitaba el apoyo de un científico con entrenamiento de milicia como tú… sin que lo supieras—la voz del alienígena estaba decayendo y se pausaba cada cierto lapso

  • Estás delirando, amigo. Te sacaré de aquí—intentó levantarlo pero lo interrumpió con su mano, tomándolo del pecho

  • Nosotros somos el resultado de nuestra estúpida y equivocada evolución. Nos creímos seres supremos y olvidamos nuestra historia para volvernos una raza que se ponía sobre todas—un nuevo gemido quedó grabado—Ahora pagamos nuestras desgracias

  • No entiendo de que estas hablando. Déjame ayudarte, Hikorfag. Tenemos que movernos

  • Está demás que lo intentes, no siento mi cuerpo.

  • Te cargaré entonces

  • Solo te retrasaré en tu misión.

  • Nada de mi misión. Empezamos esto junto así que yo no voy a abandonarte.

  • Mira al cielo

Gracias al ángulo de la filmadora, se pudo ver objetos que ascendían hacia el firmamento. Parecían cohetes que se encaramaban para abandonar el planeta.

  • ¿Esas cápsulas?... Están vacías—el ser corpulento miraba al cielo mientras hablaba— ¿por qué?

  • Cuando te dije que no iba a… retrasarte en tu misión, no me refería a que ibas a buscar otros guerreros—otro gruñido se interpuso en su plática—Esa nunca fue nuestra misión.

  • No… te entiendo

  • Nuestros Líderes me encargaron una sola labor... Ellos no pudieron evitar la creación del Ente porque esa… esa era la decisión que tomó nuestra raza omitiendo sus consejos. Quisimos encontrar rápidamente las respuestas que nos faltaban conocer: la vida y la muerte, los viajes temporales exitosos, ¿existía Dios?...

  • Y por eso construimos al Ente, el sistema que nos ayudaría a encontrar estas respuestas. ¿Por qué me cuentas algo que ya sé?

  • Los líderes temían que el Ente podría…—otro gruñido entrecortado más— salirse de nuestro control debido al complejo diseño que propusieron los científicos. En secreto, y con ayuda de pocos miembros de nuestra raza, prepararon… cápsulas especiales por todo el planeta. A mí me… asignaron para llevar adelante la contraparte del Ente… los dispositivos para la defensa. —otra explosión se escuchó muy cerca a los alienígenos—Todo esto es de tu conocimiento, pero no lo que hay detrás.

  • ¿A qué te refieres?

  • Los dispositivos no son sólo unidades de combate como las que conoces… Son unidades con equipamientos especiales que las vuelven muy superiores y únicas… Los Líderes y yo agregamos a los dispositivos cualidades que amplían las capacidades del ser que lo use a niveles exorbitantes, —volvió a gruñir a la vez que una luz naranja pasó por encima de ellos, iluminando varias cuadras—pero los planes de su uso son distintos a… a los que te dijeron

  • Sigo sin entender, Hikorfag ¿qué tipo de uso les iban a dar?—otra luz naranja, señal del paso de otra esfera lumínica, alumbró la zona

  • Durante su fabricación, decidimos que ninguno de nosotros debía utilizarlos. La… los deseos negativos que generan estos equipos nos causarían desgracias… en vez de ayudarnos a defendernos del Ente.

  • ¿De qué estás hablando?

  • No dudábamos de nuestros hermanos de raza. Dudábamos de lo… de lo que los dispositivos pueden hacerle a unos seres pacíficos dormidos en su gloria y paz… durante tantos siglos.

  • ¿Por qué son tan peligrosos estos equipos para nosotros?

  • Entenderás todo… cuando dejes los dispositivos en una de las cápsulas

  • ¿Qué los deje en dónde?

  • Lo siento, amigo. Te hice venir hasta acá no para darle los dispositivos a la Elite. Vinimos hacia… acá porque debíamos colocar estos equipos—otro gruñido seco—en una de las cápsulas preparadas por los Líderes.

  • ¡NoooOOOOO!—el ser se tomó el pecho mostrando su enfado—Estás bromeándome…. ¿Y…? ¿Y… qué son en realidad esas malditas cápsulas?—el ser terminó de arrodillar la otra pierna—Se suponía que serían usadas por nuestra gente para huir.

  • Nunca fueron diseñados para… eso. Son mensajeros de la muerte para otros mundos. Enviarán comunicaciones de advertencia a otras razas sobre esta nueva amenaza.

  • ¡No puede ser, no puede ser! Nuestros Líderes rompieron nuestra promesa milenaria de silencio de nuestra raza con el universo ¿por qué?... ¿por qué?... ¿POR QUÉ?… Y tú… tú que me llamas tu amigo… ¡TÚ ME MENTISTE! ¡ME MENTISTE!—con su puño rompió una piedra en el piso.

  • Tuve que mentirte porque los Líderes estimaban… que esto pasaría—su voz se entrecortaba—No había otra opción. Al menos les enviamos mensajes en… su idioma a razas con la capacidad de defenderse… aunque no sabemos si podrán sobrevivir. Solo te pido… que coloques estos dispositivos dentro… de la cápsula que se les ha preparado dentro… de esa zona—con su mano señaló una entrada al costado de la reciente cúpula destruida y dentro del ángulo de grabación de la cámara—Ahí dentro… entenderás el resto.

  • ¿Entender la traición de nuestros líderes y la tuya?

  • Amigo… solo entra y ve lo que hay dentro… cuando lo veas… sabré… que me habrás… perdonado.

La mano del alienígeno herido cayó al piso y no volvió a moverse. Su compañero no se movió por unos segundos pues ahora dudaba de continuar la misión que le había encomendado Hikorfag. Todo era mentirás. Tanto tiempo de estudio y trabajo basado en falacias. Su razonamiento le indicaba que debía ubicar a otros soldados que pudieran usar estos equipos. Era lo más lógico, y toda su vida actuó bajo la lógica. Pero desistió de esa idea. Confió en las últimas palabras de Hikorfag y decidió que debía concluir con el plan que lo que le costó la vida de su allegado. Finalmente volteo y el dispositivo pudo grabar el rostro del que quedó vivo.

El rostro era ovalado, al igual que sus blancos ojos con la diferencia de que estos estaban ovalados a lo largo de la cara; específicamente desde la frente hacia tres orificios que al parecer hacían de nariz. No presentaban labios pero si una línea tenue que se deducía era la boca de estos seres. Los ojos no contenían ni iris ni pupila pero era visible una fragmentación ovalada, que se asemejaba más a unos ojos de insectos.

Recogió la cámara, o dispositivos, y corrió hacia la entrada que el recientemente fallecido le indicó. La ubicación de la entrada estaba justo entre la cúpula destrozada y la ruta que tomaron, pero por la explosión dieron a parar a otra ruta. La filmación mostró una puerta abierta seguida de escaleras que se perdían en el fondo, por lo que bajó raudo hacia la parte inferior dejando a sus espaldas el caos de la ciudad. Bajo el equivalente a cinco sótanos y llegó a una pared donde una señalización apareció, pero sin que ninguna puerta apareciera.

  • ¿Nada?... ¿Solo una pared? No puedo haberme equivocado de lugar. Tiene que a ver alguna manera de entrar

Súbitamente una puerta se abrió pero en la pared contigua no señalizada, dejando ver a otro alienígena en su interior. Este tenía una contextura similar al que llevaba los dispositivos pero su vestimenta era más ostentosa, no transparente y de color verde. El rostro era ligeramente similar salvo unos ojos más anchos. La cabeza tenía una capucha con un colgante, desde el centro, que llegaba hasta los tres orificios estimados como su nariz. El colgante tenía un símbolo similar a los carteles verdes que aparecían en las paredes

  • ¡Li… Líder Arfoy!

  • Me había preocupado. Pasa por favor, Pirhajkro; el tiempo casi se nos acaba

Arfoy le dio la espalda al que llamó Pirhajkro para ingresar a la edificación. En su interior, el cuarto distaba mucho de los ambientes visitados por Pirhajkro durante su recorrido con los dispositivos, pero si mantenía la envergadura de ellos. Se asemejaba a un gran laboratorio, con paredes llenas de pantallas adheridas a éstas y diferentes máquinas y herramientas dispuestas en varias mesas sin patas pero que flotaban por algún tipo de ingeniería desconocida. Todo el ambiente estaba lleno salvo un sector, aledaño a una pared, que estaba despejado.

Después de que Pirhajkro entró a la sala, reaccionó y habló:

  • ¡Un momento! ¿Me esperaba, usted, nuestra Guía y Meta?

  • Por favor, solo llámame Arfoy

  • Está prohibido dirigirnos a nuestros Líderes y Guías por sus nombres. Ustedes son nuestra…

  • ¿Nuestra qué?—el ser se volteo y se quedó mirándolo

  • Ustedes son… son… ¡TRAIDORES! ¡HAN CONSPIRADO CONTRA SU RAZA!

  • Creo que ya te explicó Hikorfag lo que hemos hecho a sus espaldas, pero dado que no llegó hasta acá… estimo que fue obligado a dejarnos solos en este problema.

  • ¿Solos? ¿SOLOS?... Hay una conspiración de por medio y… y… no entiendo, no entiendo… ¿Por qué el de esta sedición?

  • ¿Sedición? ¿Traidores? Hikorfag no te ha explicado todo entonces.

  • Lo suficiente como para entender lo que han hecho con nosotros

  • ¿Lo que hemos hecho?

  • Están haciendo contacto con otras razas… Y lo que es peor, ¡NOS SENTENCIARON A DESAPARECER COMO RAZA!

  • Ya sabes de las cápsulas, bien…

Otra fuerte explosión hizo temblar el ambiente, cayendo algunas herramientas al piso y una de ellas rodando hasta Pirhajkro.

  • ¿Y estás herramientas? ¿Qué es este ambiente?

  • Aquí creamos los equipamientos especiales de los dispositivos. Aquí les dimos vida.

  • Nosotros lo fabricamos en el Laboratorio de Hikorfag, no aquí.

  • Ahí crearon sus funciones básicas. Aquí diseñamos las funciones que le darán la oportunidad a la vida para salir adelante—el Líder siguió caminando hacia la pared

  • ¿A la vida? ¿Y la vida de nuestra raza?

  • Nosotros nos sentenciamos a morir desde que encendimos a El Ente. Es hora de que sepas la verdad.

El llamado Guía y Líder se paró frente a la pared y puso su mano sobre ella. Una luz celeste, en forma cuadrada, se encendió donde apoyó su mano y la pared se abrió. La nueva apertura permitió distinguir una infraestructura de monumental tamaño.

Un cilindro ovalado y totalmente lizo estaba apoyado en una construcción que lo bordeaba casi en todo su perímetro salvo el frente. El cilindro, visiblemente gris, tenía una altura de tres pisos y en la parte inferior se extendía hasta tomar una forma trapezoidal curva. El ancho del cilindro era de similar grosor al cuerpo del alienígeno, y con la punta abierta como una flor de varias hojas puntiagudas caídas hacia el centro del cilindro.

  • Esto… es un diseño de nave muy antigua—Pirhajkro sonó asombrado al ver la nave.

  • Así debía ser, Pirhajkro. Los dispositivos deben salir del planeta sin que El Ente los detecte.

  • ¡Nooo, noooo!—Esa última frase no era lo que esperaba escuchar Pirhajkro—Estás fuera de tus cabales. Iré a llevarles a la Élite estas armas. Con ellos podremos acabar con el Ente.

  • A estas horas la Élite ya debe de haber perecido en manos del Ente. Ellos nunca se quedaron en este edificio porque nunca supieron de estos dispositivos.

  • ¿Nun… nunca supieron?

  • Pirhajkro, los dispositivos que has traído hasta acá fueron inicialmente diseñados para que los use la Élite guerrera de nuestra raza, pero los siglos de paz alteró nuestro funcionamiento básico de bioenergía. Los dispositivos explotan tus cualidades, pero nosotros no somos capaces de controlarlas porque ya hemos olvidado la mayoría de nuestros sentimientos básicos. Odio, venganza, miedo; todos quedaron en el olvido para vivir en paz—Arfoy caminó hacia el cilindro—Los dispositivos aflorarán completamente solo cuando un ser pueda controlar esos sentimientos.

  • Yo soy capaz de manifestar emociones como las que mencionas, consecuentemente la Élite tiene más condiciones de manifestarlos y controlarlos. Son militarmente capaces.

  • Pero no biológicamente. Sus capacidades de combate son únicas pero su evolución anuló sentimientos negativos en sus peleas para mantener una óptima concentración. Ese es el mayor problema con estos dispositivos. Si uno de ellos los utilizaba, se saldría de control y nuestro problema sería mayor—otra explosión removió el piso—El tiempo es corto, necesito que me ayudes a poner a salvo los dispositivos

  • ¡JAMÁS! Si es necesario los usaré yo.

  • Nunca podrás vencer al Ente. Siéntelo, su extraño poder crece a cada instante por la inmensa cantidad de energía que le hemos enlazado. A este nivel solo malgastará la última chance de defensa que le dejamos a otras razas.

Pirhajkro no respondió. Dudaba de hacerle caso o no a las palabras del líder, pero finalmente Arfoy decidió despejarle sus dudas.

  • Pirhajkro, cuando pongas a los dispositivos dentro de la cápsula entenderás todo. El tiempo casi acaba y el Ente amplía sus ataques. Las cápsulas enviadas al espacio tienen el mismo diseño que esta nave, la cual no opera con la energía que conoces. Utiliza una fuente nuclear para salir al espacio, una fuente de poder antigua pero útil a estas alturas—Pirhajkro no hablaba, solo escuchaba mientras el dispositivo seguía grabando y los ruidos de las explosiones aumentaban—Esto hace que su viaje sea más lento pero indetectable a las lecturas del Ente; pero esta cápsula en especial necesita algo más. Necesita tu bioenergía

  • ¿Para qué necesita eso?

  • Una vez coloques los dispositivos dentro, debes encenderlos usando tu bioenergía. Al hacerlo, entenderás por qué no lo hemos usado nosotros. Yo saldré al exterior y cubriré el resto de tu bioenergía usando la mía. Cuando los dispositivos se activen completamente, la cápsula despegará automáticamente y espero que haya podido ganar todo el tiempo que necesitas.

  • ¿Vas a… sacrificarte?

  • Hermano, nosotros nos sentenciamos al crear el Ente y hemos condenado a todas las especies conocidas a morir porque no podrán detenerlo. El previo aviso con las cápsulas y estos dispositivos les darán la oportunidad de pelear, y quizás escapar.

  • Entonces… estábamos condenados desde el inicio

  • La gran mayoría de Guías y Líderes a estas horas ya deben haber muerto, pero todos estábamos orgullosos con ustedes y lo que han hecho. El Ente no tiene visión y solo detecta energía, así que saldré y cuando sientas mi bioenergía, usa la tuya para activar los dispositivos en la cápsula. Esto te permitirá activar los dispositivos. —el ser caminó hacia la salida sin esperar una respuesta de Pirhajkro, pero antes de salir se detuvo—Discúlpanos por no poder evitar el fin de nuestra raza.

  • Espera… ¿hacia dónde irán estos equipos?

  • Las coordenadas ya están fijadas para ir hacia un planeta adecuado para que los dispositivos logren su mejor desempeño. Solo… dales la oportunidad de vivir.

Finalmente Arfoy salió de la sala y Pirhajkro se quedó solo con sus dudas y… ¿miedos?

  • Todo… se resume a esto. Nuestra raza… nuestras vidas… ¡AHHHH! No tengo otra opción

La cámara se movió hacia la cápsula y giró cuando estuvo al frente de ella. Al hacerlo, permitió ver a Pirhajkro que terminaba de colocarla dentro del cohete y se escuchaba unos sonidos de conexiones. Se paró frente a la grabación y esperó. Al poco tiempo, el alienígeno volteo la cabeza hacia el techo de la sala y un aviso luminoso le confirmo que debía proceder.

Extendió una de sus manos hacia la cámara y una luz celeste muy pálida apareció en la palma de la mano, pero solo por pocos segundos. Algo afecto a Pirhajkro hasta hacerlo caer de rodillas.

En ese mismo instante la grabación agregó unos textos en la esquina superior derecha de la pantalla que el extraño hombre en el bosque estaba mirando. 275,750 y 12,110 fueron los dos valores enlazados al texto Fuente 1 y Fuente 2 respectivamente. Un tercer valor, en la parte superior izquierda, oscilaba entre 850,500 y 870,000 y desaparecía cada cierto instante. Este último valor logró generar asombro en el alienígena.

La grabación continuó con Pirhajkro irguiéndose y dirigiendo su mirada hacia los dispositivos. Su rostro estaba serio y algo había cambiado en él, algo lo afectó hasta hacerle desencajar el rostro… al menos en lo que podía diferenciarse del rostro que inicialmente se vio en las grabaciones.

  • Arfoy tenía razón… nuestros líderes tenían razón. Estos efectos son… incontrolables—una nueva explosión hizo mover el piso nuevamente y el valor de 275,750 cayó hasta 186,780 a la vez que el tercer valor subió hasta 925,120 tan rápido como bajo—Arfoy… ¡NO LES FALLARÉ!

Nuevamente levantó la mano hacia la cámara, pero antes de volver a generar la misteriosa luz celeste algo en el dispositivo llamó su atención. Se acercó a mirar más de cerca el equipo cuando otra explosión volvió a mover el piso y el valor de 186,780 cayó hasta 145,213 mientras la fuente de mayor poder se mantenía en sus rangos.

  • Ha estado grabando…—Pirhajkro finalmente se percató de que el dispositivo estaba filmando todos los acontecimientos y continuó hablando—Para los…—dudó unos segundos pero reaccionó firmemente—Para los que escuchen esto… Ustedes son la esperanza final; ya no de esta raza a poco de ser exterminada sino de la vida como la conocen. Nuestra especie es culpable de crear un ser que no pudimos controlar, y que se ha vuelto imparable en su misión de eliminarnos como etnia. Ahora que nuestro final está cerca, tenemos que dejar en sus manos la eliminación de la mayor amenaza que tendrán en su historia.

Mis líderes desearon dejar estos dispositivos a ustedes como nuestro mayor legado, y pasarán a ser su mejor arma en la lucha contra el mal que dejamos como un oscuro legado. Toda la ciencia y tecnología que hemos desarrollado a través del tiempo se reúne en estas unidades, las cuales les entregamos como sus mejores aliados junto con la pesada carga que conlleva su uso. Ellos les darán fuerzas y poderes qué quizás ustedes aún no han logrado perfeccionar, pero que deberán utilizar para salvar no solo a su especie sino a todas las razas que deseen luchar con ustedes para proteger la vida. Den aliento e inspiración a los que peleen a su lado, lleven nuestro mensaje a todas las formas de vida que conozcan, sean hermanos y únanse en esta lucha. Vivan para… ¡Salvar la vida!

Al terminar de hablar, volvió a generar la suave luz y esta vez estuvo decidido en mantenerse firme en producir dicha luminosidad. Los valores numéricos en la pantalla crecieron, pasando el primero a 185,210 y el segundo subía rápidamente a la vez que la luz celeste de la mano del ser se oscurecía gradualmente del celeste hacia el azul oscuro. Otra explosión, y una nueva variación del tercer valor, hicieron decaer rápidamente los 185,210 de lectura a casi 95,115; mientras el segundo valor llegaba cerca a los 75,000. Cuando sobrepasó los 75 mil, la pantalla cambió.

En el lado izquierdo de la pantalla apareció un flujo de símbolos que iban desde la parte inferior a la superior a gran velocidad. Pirhajkro se volvió a desvanecer y bajó la mano, sin que los signos dejaran de seguir apareciendo. La secuencia finalmente concluyó a la vez que otro temblor removía el piso. Los valores numéricos en la pantalla indicaban que los dos primeros de la parte superior derecha bajaron a niveles inferiores de 5,000, mientras el tercero de la parte izquierda se mantenía idéntico en su casi un millón.

Varias luces bordearon el ambiente donde estaba la cápsula y la imagen se distorsionó cuando un visor cubrió la cámara; como señal de que la cabina encerró a los dispositivos en su interior. Afuera, Pirhajkro ya se había puesto de pie y miraba fijo a los dispositivos, sin moverse; como último testigo del viaje de la esperanza final para la vida.

En cuestión de segundos, la filmación empezó a mostrar el ascenso de la cápsula y su viaje por un ducto de varios niveles hasta salir a la superficie. Afuera y a un par de cuadras, todas las edificaciones se habían venido abajo dejando las mismas llamas azules y caos en la zona. La ventana superior derecha ahora solo registraba una fuente, una de tan solo 7,500 y bajando; entretanto que la de la parte izquierda rondaba los 985,000.

Mientras más ascendía la nave, más se podía percibir el gran tamaño de la ciudad y el increíble daño que había sufrido; pero una escena llamó la atención de la solitaria persona que veía la grabación. A relativa distancia de la pared de humo que limitaba la visión de Pirhajkro y su amigo cuando salieron a la intemperie, unas intensas explosiones alumbraban el horizonte. Eran de tal intensidad que algunas parecían romper el cielo con la intensidad de su brillo.

Cuando la cápsula alcanzó suficiente altura para poder discernir la curvatura del planeta, las lecturas cesaron y la pantalla se oscureció. La misteriosa voz femenina agregó:

  • Fin de la Grabación Primigenia.

  • Vary—el hombre misterioso habló—Esa gran lectura…

  • Sí. El motivo de mi existencia es el dueño de esa lectura

Un Bunker, en algún lugar de la República del Congo.

19 de Febrero del 2022

Dentro de un remoto bunker, una persona caminaba a través de un pasillo con tenue iluminación pero que permitía observar su estado antiguo y dañado; con personas que se cruzaban y lo saludaban con convicción y admiración. Todos ellos vestían unos muy extraños uniformes que se asemejaban a ropa deportiva de tonos uniformes pero diversos, y todos ellos con extraños protectores por diversas partes corporales.

El hombre siguió su camino hasta llegar hacia un cuarto donde había un camarote de dos camas, un armario pequeño, una silla y un escritorio con una extraña pantalla transparente adherida a dicho escritorio. La persona se sentó y en forma automática una luz rosada se generó hacia los ojos de la persona; apagándose después de unos segundos y encendiéndose la pantalla que tenía al frente y a la par en el escritorio se proyectó un teclado. Él accedió a la máquina a través del teclado virtual y abrió un archivo de texto, procediendo luego a mover los dedos sobre el lumínico teclado mientras el cursor se situaba debajo de la palabra “INTRODUCCIÓN”:

“El ser humano, lo que llegamos a ser por el paso de los años evolutivos hasta llegar al Homo Sapiens. Pues bien… ganamos. Sí, ganamos a los restos de evoluciones que convivieron con nosotros desde el inicio del homínido: habilis, georgicus, erectus, neanderthalesis (aún no entendemos por qué fallaron ellos) y otros. Después vino el fuego, la rueda, la palanca; aprendimos el cultivo, la pesca, ganadería y más.

Se preguntarán ¿Por qué les escribo esto? ¿Por qué empiezo esta historia con algo tan raro como el ser humano y su evolución? Bueno, desde el 2,015, año en que empieza esta historia, han pasado siete gloriosos y a la vez muy dolorosos años para la humanidad. Pasó el 2,012 y no se acabó el mundo como muchos decían o creían, pero creo que se equivocaron solo en la fecha. Quizás en otro universo paralelo, más adelante entenderán este término, la maldad que asola nuestra galaxia nunca ha existido ni existirá.

Regresando al término “evolución”, los humanos tuvimos un desarrollo evolutivo que nos transformó en la especie dominante de este planeta. Pero además, nuestra evolución siempre estuvo acompañado de dos géneros que parecen ser naturales en nuestra vida: la guerra y la religión. Babilónicos, Sirios, Egipcios, Espartanos, Griegos, Romanos y hasta hace unos años alemanes, rusos, norteamericanos, japoneses, iraníes, palestinos y todos esos países que ahora… son diferentes. Ambos sacaron de nosotros cosas increíblemente malignas y también increíblemente admirables. No entraré en detalles porque tendrán mucho tiempo para entender estos dos puntos mientras leen toda la historia que he podido registrar.

Lo sé, lo sé; esto no es una narrativa convencional y yo no soy escritor de profesión, pero he tratado de resumir la historia de estos últimos años de la mejor manera posible para completar el capítulo final de una era: el factible final de nuestra especie. Dejé estas líneas de introducción a mi obra para el final de mi trabajo pues mi libro no tiene epílogo… aún; y esto es debido a que aún seguimos luchando. Este libro, que dista de serlo para parecerse más a un documental histórico, está muy relacionado con las 3 primeras palabras de esta página y con todo lo que fuimos hasta el día de hoy; así que les agradeceré no pierdan ningún detalle de lo que en las próximas páginas resumiré. Si alguno de nosotros sobrevive, deben saber lo que sucedió para evitar que esto se repita nuevamente.

Continuando mi resumen, en el año terrestre 1,120 AC el imperio egipcio estaba llegando al fin de su época dorada y los persas empezaban a sobresalir como un nuevo gran imperio que podía hacer frente a otro gran imperio, Roma. En la tierra, tercer planeta del sistema solar, la historia humana moderna estaba en sus inicios, pero a 1,230.23 años luz de nuestro planeta un sistema más antiguo que el solar ya estaba en la cumbre de su existencia.

A esos años luz de nosotros, un gran suceso se produjo; algo que quedó registrado en unos “dispositivos” que llegaron a nuestro planeta. Esos “dispositivos” no tenían planeado llegar por este sector de la galaxia, pero por motivos aún desconocidos para nosotros, viajó todos esos años luz hacia la Tierra y con ellos llegó nuestra última esperanza de sobrevivir. La raza que creó estos equipos nunca supo el destino final de su “esperanza”, pero sabían que era de vital importancia que sobrevivieran al viaje pues eran la última arma contra el mal que se avecinaba. Este sistema planetario, probablemente a miles de años luz de nosotros, era el hogar de la raza Zarquiana, pronunciación más cercana a nuestra lengua; y había llegado a su apogeo cumbre… y al final de su existencia.

¿Cómo lo sé? Los U… no, mejor empezaré definiéndolo como dispositivos. Los dispositivos llegaron a nosotros con una misión vital, la única para la cual fueron creados. ¿Cómo llegó? Los Zarquianos los enviaron hacia el espacio a ubicar a sus predecesores y guíen la defensa de la vida, y por extraños sucesos esos equipos vinieron a parar a la tierra.

Dirán, ¿Qué es todo esto que he escrito? ¿Cómo sé todo esto? Solo les pido paciencia, todo les será explicado más adelante. Mi misión con esta narración inicial es resumir los registros de manera que sean entendibles y lo haré con algo de ayuda de una “mente global”; descripción que le damos a un único pensamiento e ideas en varios “puntos”, pero que a su vez pueden pensar en forma separada por cada “punto”. Ya sabrán más adelante de quién estoy hablando. Por ahora sepan que esto será una narración que unificará toda la historia de esta lucha; unificada por una tecnología más avanzada de la que aún podíamos imaginarnos en el 2,015.

Retrocediendo nuevamente, ¿recuerda lo que escribe en las primeras líneas de esta introducción? ¿Sobre la existencia de un mal que asola nuestra galaxia? Pues esto es tan real como el bunker donde estoy refugiado, registrando las que quizás sean mis últimas letras antes de salir a la que muy probablemente sea la última batalla. Este final aún no está escrito y lo desconocemos; pero desafortunadamente no es alentador para nosotros y nuestra forma de vida, o al menos para la vida como la conocemos.

Hace años un artista llamado Andy Warhol dejó una frase que deleitó a mi padre: “Se dice que el tiempo cambia las cosas, pero en realidad es uno quien tiene que cambiarlos”… buena frase, muy buena y más real que nunca ahora. Creo que está claro que significa esa frase, de nosotros siempre dependió salir adelante. Espero que nuestra descendencia pueda leer estos registros para evitar que vuelva a suceder, o en el caso más realista la leerán para poder rebelarse contra su opresor.

Acompáñenme junto a esta bitácora que he logrado realizar con mucho esfuerzo, en donde resumo la historia de unos extraños dispositivos que llegaron a la humanidad para tratar de cumplir la última voluntad y esperanza de un ser de hace miles de años, que como último legado dejó una frase que ahora define esta guerra: SALVAR LA VIDA”

(1)La grabación era entendible para el extraño hombre a pesar de no ser un idioma terrestre. Las conversaciones de la grabación serán escritas en español para entendimiento del lector

(2)Terminología usada para tratar todo interacción no física de un ser vivo con el entorno.

CAPITULO I: LOS CINCO ¿ELEGIDOS?

Prefectura de Iwate—Morioka, Japón.

15 de Abril del 2015

“Speed” es su apodo, y ganado a pecho realmente. Es veloz en todo lo que hace: correr, escribir, nadar, hablar y muchas cosas más. Speed también es alguien que no concuerda con su entorno, un entorno donde él era “Spit” (Esputo) porque así lo decidieron en su escuela los que siempre abusaban de él.

Speed les decía, a estos abusivos, “Animalitos”; y se los decía en su cara siempre que podía a esos siete indeseados y ociosos que solo buscan problemas en la vida y sobre todo en su vida. Les decía animalitos aun cuando él, como sucede ahora, se encuentra en el piso protegiendo con su cuerpo un bulto mientras ellos lo patean, golpean y arrastran sin cesar. Nadie había cerca para ayudarlo pero Speed no lo necesita, él está acostumbrado a esto. Tanto que los gritos de los “Animalitos” no mermaban su deseo de proteger el bulto entre sus brazos.

  • ¡Maldita basura!, deja de protegerlo.

  • Dale más duro Takumi, que lo debe soltar—gritó Jiro

  • Esto ya me cansó Azumi, mejor dejémoslo, casi todos los días lo golpeamos y nunca cede. Mira, ya debería de haberse desmayado pero sigue firme.

  • ¡AAhhhhhh! Spit, suelta ya ese maldito animal—dijo Takumi.

Speed no lo soltaba ni lo soltaría. Esa tarde él se encontraba de regreso a su casa cuando vio como los “Animalitos” perseguían a un perro por todo el parque, no con buenas intenciones por su actitud, y simplemente aprovechó que el perro se dirigió a él buscando protección. Cogió al perro y corrió con el animal en brazos, pero a los primeros pasos tropezó porque el perro no se dejaba cargar bien.

  • ¡Suelta ya ese maldito animal!—volvió a gritar Takumi.

  • Heyy muchachos, alguien se acerca—dijo en voz baja Renjiro mientras observaba a un hombre a lo lejos y que se acercaba moviendo las manos—mejor vámonos de acá antes de que esta basura nos de problemas.

  • Vamos Takumi, vamos de acá, ya suéltalo—jalaba Azumi y Roka—Déjalo de una maldita vez o tendrás problemas.

  • ¡Maldita sea! –Takumi se agachó hasta rozar su rostro en la nuca de Speed—Te veré en la escuela Spit, y te juro que no sabrás qué te golpeó tan duro

Los Animalitos se fueron corriendo mientras Speed reía, con mucho dolor pero muy feliz. Nuevamente había ganado aunque a su manera, y qué manera.

  • ¿Estás bien?—preguntó el señor, con ropa deportiva blanca, que contempló la golpiza y se acercó a espantar a los “Animalitos”.

  • Nunca pueden conmigo—Speed respondió mientras trataba de pararse sin dejar de lado su sonrisa.

  • Veo que puedes pararte, aunque mejor te llevo a un hospital—la preocupación del samaritano parecía tener fundamento por la tremenda golpiza que observó mientras llegaba a auxiliarlo.

  • No, en serio señor, muchas gracias por su ayuda pero estoy bien. No es la primera vez que me golpean así—se limpió el rostro mientras observaba el bulto peludo que protegió.

El señor de buzo blanco simplemente se encogió de hombros y siguió su footing por el parque como si nada hubiera pasado. Su buena acción del día estaba hecha para él.

  • ¡Auuchh! Esta vez sí que me dieron duro. Me cuesta caminar—Speed se sobó la pierna derecha donde parecía que se habían concentrado los golpes—Y tú, amiguito, vete de acá y déjame de mirar—le dijo al perro color caramelo, patas cortas, hocico largo, de ojos cariñosos y… cruzado hasta con cuatro razas por lo que se podía ver del chusco animal. El animal le respondió con un par de ladridos y se le pegó dándole a entender que no tenía intenciones de irse.

  • ¿A ti qué te pasa? Vete de acá, que si te ve mi madre contigo no me dará cena.

Speed empezó a caminar con mucha dificultad, casi cojeando, y el perro color caramelo lo empezó a seguir ladrándole.

  • ¡Claro! El señor éste no quería que lo cargue y ahora me sigue. OK, venga mi amigo. Menudo problema con mi madre otra vez.

Caminaron unos pasos y el perro ya había dejado de ladrar—creo que entendió que tenía nuevo amo—pero de pronto Speed se detuvo en seco:

  • ¿Qué nombre te pondré?—Se dijo así mismo mientras lo miraba de costado y el perro le movía la cola—Uhmmm, déjame pensar… uhmmm… ¡¡TOFFEE!!

Un nuevo ladrido fue la respuesta del perro y con el cual Speed entendió dos cosas: que el nombre fue de su agrado y que su nuevo amigo era más inteligente de lo que esperaba. Speed lanzó un suspiro como resignación y siguió avanzando con Toffee sin perderle el paso.

Caminaron lentamente hasta la casa de Speed por casi una hora y esto debido, en gran parte, a los golpes que tenía el chico. Pero con el transcurso del tiempo algo cambiaba. Cada paso que daba parecían desaparecer las contusiones que tenía en su cuerpo; una condición extraña que él había notado mucho tiempo atrás y que lo hacía sentir como un “superhombre”. Speed medía 1.71m, por encima de la talla promedio en Japón, cara ovalada con nariz triangular y rasgos nipones bien definidos. Su corto pelo era de un solo estilo y totalmente peinado para atrás y su físico es, para sus 16 años, del tipo delgado pero con piernas largas y fuertes. ¿Peso? Aproximadamente 65kg.

Al llegar a su casa Speed notó, como en otras oportunidades, que los fuertes golpes recibidos ya casi no le molestaban; aunque podía verse aún algunos moretones.

  • ¡¡KOJIIIIII!—Fue el grito que salió de la boca de una mujer dentro de la casa mientras Speed se sacaba las zapatillas - ¿OTRA VEZ HIJO? AKIO, ven a ver a tu hijo - ¿Qué es eso que está entrando contigo? ¡NI PIENSES QUE VA A PASAR!

  • Madre, por favor—exclamó Koji con algo de molestia—no sabes lo que me costó evitar que lo maten

  • ¿QUÉ QUEEEEE? ¿OTRA VEZ PELEANDO?—el grito rozó el llanto, acompañado de un aire de maternidad—AKIOOOO, ven a ver a tu hijo que debes hablarle de hombre a hombre para que no me lo traigan cremado a casa.

  • Madre, no exageres—rio Koji Matsuyama, el verdadero nombre de Speed– No fue nada, no iba a permitir que maten a este pobre perrito

  • HIJO—se escuchó otro grito, masculino, en el pasillo - ¿QUÉ HAS HECHO NUEVAMENTE?

Koji—el verdadero nombre del chico “Speed”—solo sonrió a su padre que venía caminando hacia él.

  • … ¿Les ganaste?—Dijo Akio con una cara de duda

  • No gané padre… Pero no perdí.

  • ¡ESE ES MI HIJO!—el padre empezó a reírse—Eriko, sírveme té a mi hijo y a mí; y hay que ver una cama para este perrito que le ha dado fuerzas al muchacho este día—la risa continuó mientras el padre abrazaba a su hijo

  • Vaya manera de ayudar, Akio. Un momento, ¿cama? ¿Acaso vas a meter a ese animal a la casa? –Dijo una estresada Eriko

Eriko Nakamura era la madre de Koji. Simplemente la resumiremos como un ejemplo de madre japonesa “a la antigua”: pelo lacio color negro y largo, cara redonda de ojos azabache, de 37 años aproximadamente y bonita figura para su edad. Akio Matsuyama es de consistencia robusta, un poco más bajo que su hijo y de la misma talla que su esposa, pelo negro bien parado, de sonrisa bonachona y sobre todo un padre orgulloso en todo lo que hace su hijo; porque él más que un padre es el mejor amigo de Koji.

  • Mamá, se llama Toffee y—se acercó corriendo a abrazarla—te pido por favor lo dejes pasar, yo lo cuidaré y limpiaré. Además, es muy inteligente

  • Jajaja, Eriko, por favor, desde que murió nuestro perico no hemos tenido otra mascota—agregó el padre—Además, míralo. Mira esa mirada que te pide amor

  • No sé, tengo mis dudas aún—Se cerró Eriko ante los argumentos de su esposo

  • Mamá—Koji cogió a Toffee y se lo puso cerca de al rostro y el perro “ataco” a punta de lengua—Míralo como te quiere.


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